Sobre Mí
Carolina Izquierdo Amaruch Desde muy jovencita tuve la inquietud de ayudar paliar el sufrimiento de las mujeres y las injusticias. Cuando leí por primera vez a Casilda Rodrigáñez muchas piezas del puzzle se colocaron, tuve la gran suerte de conocerla y quise conocerme más sobre los efectos de la violencia interiorizada en mi propio cuerpo. Primero, empecé a bailar danza del vientre para desbloquear mi pelvis (me dediqué a ello muchos años) se me había quedado grabada la urgencia de sus palabras “hay que hacer talleres de conciencia del útero”. Estuve haciendo algunas cosas para sentir el útero, desde la danza. Quise ser comadrona y me fui a México a ayudar a una partera, y aprendí a usar los manteos para desbloquear la pelvis. Pero no era suficiente. Por otro lado, buscaba un modo de aliviar un dolor de rodillas que me acompañaba hacía años, y que habían diagnosticado de “crónico”. Y por un conjunto de causalidades maravillosas encontré la Diafreo y a Ma...